No toda la zona centro sur de Chile es igual de fría, ni tiene el mismo tipo de humedad. La costa, el valle y la cordillera se comportan distinto, y la aislación de una casa debería responder a eso, no aplicarse igual en todos lados solo porque "hace frío en el sur". Elegir bien el material y el espesor correcto marca la diferencia entre una casa cálida todo el año y una que necesita calefacción encendida todo el día para compensar lo que la envolvente no resuelve.

Lo que cambió con la nueva reglamentación térmica

Desde el 28 de noviembre de 2025 rige en Chile una reglamentación térmica actualizada, que subió de 7 a 9 zonas térmicas en todo el país. El cambio reconoce algo que en la práctica cualquiera que viva en el sur ya sabe: la costa, el valle central y la cordillera no se comportan igual, y exigir el mismo estándar de aislación en los tres no tiene sentido. La nueva normativa además subió las exigencias en muros, techumbre y pisos ventilados, e incorporó por primera vez exigencias térmicas para puertas exteriores y sobrecimientos.

La zona térmica exacta de un proyecto depende de la comuna específica, así que antes de definir materialidad conviene confirmarla, no asumirla por la ubicación general. Dicho eso, hay criterios generales que sí sirven para orientar la decisión según el tipo de zona.

Zona de costa: humedad y viento antes que frío extremo

En la costa el desafío no es tanto la temperatura, sino la humedad y el viento constante, que enfrían la sensación térmica y exigen una buena barrera de humedad además de aislación en muros. Un aislante con buen comportamiento frente a la humedad, bien sellado en las uniones, evita que el frío se sienta más de lo que marca el termómetro.

Zona de valle: oscilación térmica entre el día y la noche

En el valle central y los sectores intermedios, el problema es la oscilación térmica: días templados y noches frías, sobre todo en otoño e invierno. Ahí conviene una aislación equilibrada entre muros y techumbre, para que la casa no se enfríe de golpe apenas baja el sol ni se sobrecaliente durante el día.

Zona de cordillera y nieve: exigencia máxima

En sectores como Las Trancas, donde construimos varios de nuestros modelos, el frío es más intenso y prolongado, y se suma el peso de la nieve sobre la techumbre. Acá no hay espacio para soluciones genéricas: se necesita mayor espesor de aislación, materiales con buen desempeño en frío sostenido, como poliestireno expandido de alta densidad, lana mineral o poliuretano proyectado en los puntos más críticos, y un buen sellado de piso ventilado para que el frío no suba desde abajo.

En Casa Los Notros, por ejemplo, usamos espuma de poliuretano específicamente por eso: es una zona donde la aislación genérica no alcanza, y preferimos resolverlo bien desde el diseño antes que dejarlo como un detalle menor.

No lo dejes para el final

La aislación no es un acabado que se decide al final de la obra, es parte de la ingeniería del proyecto desde el principio, igual que la fundación o la estructura, un estándar que aplicamos en todos nuestros proyectos desde nuestros orígenes en cordillera. Si nos cuentas dónde está tu terreno, te decimos qué exigencia térmica aplica y qué solución de aislación conviene para esa zona específica, antes de avanzar en el diseño.

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